FELICES FIESTAS… Sea lo que sea lo que celebréis, y mucha alegría y muchos regalos… !Y que se prohiban los Papás Noeles estos, o que se apunten a un gym!
Mientras estoy en el tren, escucho como a la chica que tengo justo en el asiento de delante se sorbe los mocos, pero muchas veces, no como cuando tienes catarro… Además le llaman al teléfono un montón. Anoche tuvo un mal presentimiento y decidió volver...
Ains, qué pereza de días estos de solsticio y fin de año… Encima me encuentro un poco pocho, la verdad, con unas décimas que me vienen de algún lugar y no sé de dónde, pero en fins… Espero que no me ponga malo, que tenía pensado ir a ver Cortilandia este...
Ya no es que me ralle la vida la estupidez de los vascos y vascas, ciudadanos y ciudadanas, que por esa regla de tres tendrán que decir personas y personos, argonautas y argonautos… (nótese la sutilísima ironía) y la supuesta corrección política del lenguaje...
¡Qué pesaos! ¡QUÉ PESAOS! Que pesaos con los amigos… Y es que a este también le salen amigos. Hoy toca esgrimir una gran pluma… La pluma de… ¡Ah! ¿Que este retrato no os suena? Pues pongo el grabado de toda la vida… William Shakespeare, el más grande...
Si, lo he hecho… es que… ¡era tan barato! Y además es como mi regalo de solsticio de invierno, no sea que mi amigo invisible me regale algo horroroso, horroroso… como el vestido de Julieta Serrano… Pues ya veis, que entre el cambio de cabecera y tal,...