
Lo malo de las desgracias que vemos en la tele, nos cuentan en la radio y nos comentan los amigos es que no dejan de ser historias vistas a través de otros ojos. Nos impresionan, nos hacen sentir pena, nos indignan… pero nunca somos conscientes de lo que realmente son hasta que las tocamos con nuestras propias manos…
Hoy un paseo eterno en busca de mi nueva máquina que me afeitará la cabeza y que no he encontrado aún ha puesto en mi camino algo que sólo había visto por televisión… Había unos 29 grados mientras observaba con mis propios ojos el horror, y se sentía un extraño viento frío en el suelo… No hay nada que justifique esto pero, para muchos, lo que han hecho justificaría hacer algo que nosotros no haremos porque sí creemos en la libertad, en la democracia y en la coexistencia.








Por lo demás, se me ha hinchado un dedo por culpa de un padrastro, tengo problemas de incomunicación por un problema de portabilidad de línea y ME SIENTO MUY VACIO… pero eso lo cuento mañana, jajaja!